Retiros

Los Retiros espirituales -en sus distintas modalidades- han sido utilizados durante siglos por los cristianos para mejorar su vida espiritual. Hasta hace unos años era fácil tener ocasión de hacer alguno. Hoy es menos frecuente. Y sin embargo, resultan ahora particularmente necesarios porque estamos inmersos en una cultura caracterizada por la ausencia de transcendencia.

Dialogo interno:

“¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Para quién trabajo de esta manera?… ¡Que se detenga el mundo un par de días! ¡Necesito pensar!”

- Pues bien, en cierto sentido, un retiro hace realidad ese “milagro”.

Un retiro sirve para descubrir a un Dios más cercano, presente en el entramado de nuestra vida diaria, dando hondura sobrenatural a nuestra existencia de cristianos.

Porque, en definitiva, un Retiro consiste en eso: en situarnos en la Presencia de Dios -que nos invita siempre a una nueva mudanza, a una renovación de nuestra vida cristiana- y enfrentarnos con la verdad sobre nuestra vida.