Diakoinía

Koinonía es Diakoinía. Al dar el apoyo mutuo, la amistad y la familia se funden. La comunión implica una unidad interior y exterior. “Cuando un miembro sufre…” (1 Cor: 12,26) En ninguna parte en el marco de la comunidad está implícita una jerarquía de mando y control. Aunque hay un liderazgo, la tarea del líder consiste en concentrar la energía, y alinear los intereses, no imponer control. “El que quiera ser el más importante entre ustedes, debe hacerse el servidor de todos, y el que quiera ser el primero, se hará esclavo de todos.” (Mc. 10: 44-45)

Se levantó de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó.
Luego echo agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.
Llego a Simón Pedro; éste le dijo: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?»
Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde.»
Pedro de dijo: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.»
Simón Pedro le contesto: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza.»
Jesús le dijo: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos.»
Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?
Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy.
Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.
Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros.
En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía.
Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís.